En la base de la rosa aparece un pequeño corazón que dice: “Querido niño, que esta rosa nos recuerde que el amor de Jesús florece en cada gesto sencillo que hacemos por los demás.”
En un mundo donde los niños crecen rodeados de estímulos rápidos y relaciones fugaces, necesitamos espacios que les recuerden lo esencial: amar, escuchar, compartir, construir paz, jugar con bondad y ver la luz en sí mismos y en los demás.
De ese deseo nace La Rosa del Buen Amigo y del Amor Divino, un juego que convierte las virtudes en algo visible, tierno y practicable.
Es una rosa pedagógica, diseñada como un mandala de pétalos, donde cada pétalo representa una virtud que fortalece la amistad y abre el corazón al amor divino de la mano del maestro Jesús de Nazaret.
La rosa invita a los niños a recorrer un camino interior: del yo al nosotros, del gesto pequeño al amor grande.
En este vídeo tienes la explicación.
Al finalizar el juego, cada niño lleva una rosa con un mensaje.
Juegos de Palmas y Parábolas: Aprender con el Cuerpo, el Ritmo y el Espíritu.
En esta propuesta pedagógica, transformamos las parábolas de Jesús en juegos de palmas que combinan ritmo, gesto, poesía y espiritualidad.
Cada dinámica está diseñada para que los niños vivan el mensaje bíblico de forma corporal, emocional y colectiva.
¿Por qué juegos de palmas?
Las palmas son más que ritmo: son encuentro, memoria, alegría y conexión. Al jugar con Jesús y sus parábolas, los niños no solo aprenden con la mente, sino también con el corazón y el cuerpo.
Cada juego es una semilla de alegría, reflexión y vínculo. Aprender con Jesús no es solo escuchar: es jugar, sentir, compartir y encender la luz interior.
Presentamos dos versiones.
Más sencillas, para jugar en parejas.
En total cuatro parábolas: el buen samaritano, la oveja perdida, la semilla y los terrenos o el sembrador y la luz del mundo
Versión más larga para jugar en grupo:
En total tres parábolas: la oveja perdida, el sembrador, y el tesoro escondido.
¡HAZ QUE TUS RECREOS U HORAS DE CATEQUESIS SEAN ESPECIALES!
En Relilusionándote creemos que la espiritualidad se aprende con las manos, los colores y el corazón. Por eso nace esta situación de aprendizaje: Mis primeros mandalas bíblicos, un viaje creativo donde los niños descubren escenas y símbolos de la Biblia mientras colorean, recortan y construyen pequeños universos de sentido.
¿Qué son los mandalas bíblicos?
Son mandalas inspirados en escenas, símbolos o personajes bíblicos.
Están diseñados para que los niños puedan colorear, recortar, pegar y componer.
Cada mandala es una puerta a la contemplación, la calma y la comprensión espiritual.
Funcionan como un recurso artístico, ritual y narrativo.
Competencias y sentido pedagógico:
Educación emocional y espiritual.
Atención plena y calma.
Comprensión simbólica de los relatos bíblicos.
Motricidad fina y creatividad.
Trabajo cooperativo (si se hace en grupo).
Expresión artística y narrativa.
Cada mandala es un pequeño altar portátil donde el niño descubre que la fe también se colorea.
Cuando un niño colorea un mandala bíblico, no solo llena de color un papel: ilumina su interior. Cada trazo es una semilla de fe, de calma y de belleza. Y eso, en Relilusionándote, es siempre motivo de celebración.